Vendrán días más cálidos

01 febrero, 2018
Enero de 2018 fue muy frío en la ciudad de México; creo que no recuerdo un mes de enero más gélido.

Hice lo posible por no salir de casa y me acompañé de un montón de reflexiones, ideas, cursos y pensamientos que guardé como semillitas en algodón con un foquito, para protegerlas de la interperie.

Febrero, por otra parte, todavía se ve nebuloso.

Se me ocurrió hoy cómo resolver el puzzle educativo en el que me metí en diciembre.

Y también tuve que dejar ir mi cuenta corporativa; así que en algún momento del año recibiré la llamada para entregar contraseñas. Easy come...

Estoy inscrita en tres cursos en línea, ojalá al terminar tenga más clara mi motivación del año.

Ojalá tuviera más aspiraciones de queso fundido. Sería más fácil de complacer.

No llevo ni una sesión de Yoga, pero terminé de ver Trollhunter. :3

Ya vendrán días más cálidos.

D.

8 Confesiones literarias

24 enero, 2018
Se ha puesto de moda en Twitter pedir favs para contar cualquier cosa.

Yo puse el de "Por cada fav, les digo a que personaje me recuerdan" y terminé haciendo 125 descripciones. #NoesdeDios

Así que ya me voy a ver más moderada con los jueguitos este año...

Pero como este se me hizo lindo, volví a las andadas: "Por cada fav, una confesión literaria"

Me dieron ocho fabulosos corazoncitos, así que van ocho fabulosas confesiones.

1. Uno de los libros que más me ha frustrado en la vida es Ulises de James Joyce. Lo compré con total ilusión, con esperanza de que me atrapara y fuera un libro entrañable para mí... Nunca pude leerlo. Cada vez que lo intenté lo odié.

2. Me encontré "El Aleph" abandonado en una banca de la preparatoria, lo leí sin saber ni haber escuchado nada de Borges y me gustó mucho. Sigo creyendo en la magia de los libros encontrados.

3. Perdí dos veces mi ejemplar de "Amor, curiosidad, prozac y dudas", una novelita de Lucía Etxebarria que a mi entender resume muy bien mi década de los 20.

4. El primer libro gordo que leí fue "La vuelta al mundo en ochenta días" y desde entonces le profeso un amor puro y casto a Phileas Fogg, como solo pueden ser castos los amores de una niña de ocho años.

5. Mi primer libro de poesía fue "Azul", pero mi libro favorito de poesía es el libro que reúne la obra completa de Efraín Huerta.

6. Por muchos años leí una vez al año "La insportable levedad del ser".

7. También por muchos años mi autora favorita fue Agatha Christie. Todavía disfruto mucho sus novelas, pero ya no podría decir que es mi favorita.

8. Una vez entré en un círculo de lectura en donde la primera sugerencia fue leer a la reciente ganadora del Nobel, Alice Munro. No me gustó su obra y me torturé por días pensando en  que no tendría nada que decir el día de la reunión, en que toda la conversación derivó hacia otros temas: terminamos poniendo una película y comiendo palomitas.

La forma del agua: todo lo llenas tú, todo lo llenas

16 enero, 2018
Me gusta el agua, pero definitivamente me gusta más ver llover y no mojarme.

Pensaba eso mientras veía "La forma del agua", que afortunadamente tradujeron de manera decente y no como "Una loca película de sirenos" o algo así... (que pudo haber pasado).

La historia, ambientada en los años 60, cuenta el romance que surge entre Elisa, una mujer muda y un monstruo marino, de esos que le encantan al director, Guillermo del Toro. Elisa, huérfana y víctima de una extraña operación de cuerdas vocales que la dejó sin habla desde pequeña se dedica a hacer la limpieza en instalaciones militares, donde tiene cautivo a un extraño hombre pez de la Amazonia, que piensan usar para investigar una mejor forma de enviar humanos al espacio.

Al enterarse de los malvados planes de los villanos de la película, Elisa decide poner manos a la obra y pide el apoyo de su vecino, un pintor, para urdir un plan (medio improvisado, a decir verdad) que permita que el hombre pez escape.

Sobre la música, la ambientación y el casting no se puede decir nada malo: la selección fue certera y cuidadosa, atendiendo a los más ambiciosos detalles.

Como leía por allí, es una obra no apta para cínicos, pero perfecta para románticos.

Cinco estrellitas de cinco.

D.

La noche del demonio: la última llave

11 enero, 2018
El género de terror o sobrenatural no es mi primera opción en la cartelera, principalmente porque soy muy empática con los personajes y fácilmente me sugestiono. A cada rato pueden ver mis uñitas encajadas en el sillón del cine, pero ayer me invitaron, así que fui a ver "La noche del demonio: la última llave".

Esta película es la historia de una investigadora de lo paranormal, Elise Rainier, quien vivió una infancia muy torturada en compañía de su violento padre, su hermano y su mamá, que trataba de cuidar y proteger a sus niños, aún en un entorno hostil.

Elise vivía en una casa cerca de una penitenciaría, donde una de las prácticas era el uso de la silla eléctrica, por lo que su casa estaba siempre poblada de fantasmas: con el problema edicional de que la niña era sensible a la actividad paranormal, así que era más consciente de estas presencias que el resto de su familia.

Tras explicar varios acontecimientos de la vida de Elise, en orden no cronológico, conoceremos más a detalle a su padre, al nuevo inquilino de la casa de Elise y la vida que siguió como investigadora de lo paranormal en su tarea de darle un sentido a su don.

Una película entretenida, sin duda, que puede ser vista independientemente de las otras de la franquicia (al menos yo no sentí la falta de conocimiento del resto de las películas); además cuenta con un par de bromas de parte de los sidecks de Elise.

Yo le pondría tres estrellitas y media de cinco.

D.

Bullet Journal - De cuando intento ser modernilla

09 enero, 2018
Alguna vez intenté trabajar con el método pomodoro (la verdad está muy bien y amo trabajar en lapsos de tiempo con temporizador, creo que sí funciona) y hacer mis presentaciones en formato Pecha Kucha (20 diapositivas que la gente ve en 20 segundos cada una).

Lo de hoy es el Bullet Journal, o las agendas personalizadas en un formato que uno puede adaptar a las necesidades de cada persona.



Algo que está bonito, además del tema de la personalización es que busca que no se desperdicie tanto papel: ustedes no lo saben, pero en algún momento de la vida yo pedía cada año un calendario exfoliador y una agenda del año: muchas se quedaron vacías o medio vacías.

Así que este año que me regalaron una agenda un poco menos convenciona (tiene espacios en blanco para que uno llene el día y el mes) creo que sería bueno convertirla en Bullet Journal y darle así un poco más de sentido al papel. (Además tiene unas calcomanías que muero por usar)

Y pues no es precisamente un propósito de año nuevo, solo una práctica que espero reditúe en estar organizada.

D,

La canción del té (Parte 2)

04 enero, 2018
Hoy le estaba contando a D. de la vez en que el té me salvó de la depresión; resulta que él vio un documental llamado "Té para todos" y hablamos del papel del té en la historia de diversas naciones.

De hecho la idea de poner a hervir agua con alguna plantuchita o de dejar la plantuchita en el agua ya caliente es una idea que tiene miles de años.

Dependiendo de la plantuchita se pone desde el principio o hasta que el agua hierve. (Puede ser la raíz, la corteza, los tallos o las flores de la planta).

Alguna vez se me antojó tomar ese curso de la academia mexicana del té; luego se me fue olvidando.

Hoy me dieron ganas de nuevo.

Pero es enero. Uno tiene tiempo de sobra para irse decepcionando.

D.

Regalos

02 enero, 2018
Desde que empecé a trabajar cada año que empieza compro regalos para mi familia; hay pocas cosas que me hagan más feliz que el poder ofrecerles un poquito de alegría y bienestar. 

Este año dedicaré el día de mañana a envolver los regalos y he estado pensando en el significado de los envoltorios: el sentido de anticipación que acompaña el descubrimiento del regalo bajo el árbol. La sonrisa de cuando uno atina al regalo correcto.

También hay veces en que no le atino.

Que este año esté lleno de regalos, que la vida le atine a su talla. 

Que valga la pena la espera.

D.