Crónicas de Feministlán

11 diciembre, 2017
Envié este texto a un concurso. Como no fue seleccionado, lo pongo acá, solo para no quedarme con la espinita. 

La primera vez que estuve cerca de los estudios de género fue en la universidad: algunas de mis profesoras habían formado parte de publicaciones de temas feministas como FEM, publicación feminista que se convirtió en pionera en temas de género. El último número de FEM circuló en 2005 antes de convertirse en una edición cibernética. (Parra, 2005)

En aquel entonces, dentro de la UNAM los estudios de género tenían su residencia en el Programa Universitario de Estudios de Género. Muchas personas de la propia Facultad de Ciencias Políticas desconocían la existencia de un espacio para reflexionar sobre temas que tocaban de manera transversal generación de riqueza, la salud, la gestión del poder y la educación, entre otros muchos temas que eran del estudio e interés cotidiano de los estudiantes.

Sin embargo, a través de páginas de internet, primero en blogs, páginas y posteriormente en comunidades que se expresaron a través de plataformas sociales, los temas de la (amplia) agenda feminista se fueron colando en las conversaciones cotidianas.

El surgimiento de este "feminismo pop" lo convirtió en un tema de conversación que era apto para avivar las conversaciones y crear debate; surgieron entonces muchos tópicos en Internet que acapararon la atención de los medios de comunicación y las nacientes redes sociales. 

Como un recuento, no exhaustivo, pero sí ilustrativo, algunos de los temas propuestos por activistas feministas lograron poder de convocatoria e interés de parte de la sociedad mexicana. Aquí algunos ejemplos:

#MujeresalaCantina

En 2011 un grupo de ciudadanos comenzaron a organizarse contra un par de cantinas que negaban el trato equitativo a las mujeres. La protesta buscaba visibilizar la segregación por género en la Cantina del Bosque y el Restaurante El Mirador. 

La trasgresión de estos dos establecimientos no puede verse únicamente en el plano físico, cotidiano, pues es más bien una expresión de un inconsciente colectivo que aún no ha incorporado la igualdad de género; es la demostración puntual de una mentalidad que se justifica a partir de absurdos como lo es mantener una “tradición”; es la confusión del significado de la palabra “tradición” para justificar la violencia de género. La segregación que se da en estos lugares es clara expresión de una mentalidad que, en teoría, debe estar superada y que además, en acción cae en la ilegalidad. Buscar justificar dicha segregación a partir de la tradición no sólo es expresión de una mentalidad retrógrada, sino que busca utilizar un pasado que como sociedad ya hemos superado para excusar una conducta inexcusable. Decir que por tradición se puede romper una ley es equivalente a decir que por tradición está bien que un policía pida mordida, que un político robe nuestros impuestos, que se golpee a una mujer. Las actitudes en las que han caído nuestros antepasados no siempre son éticas y como sociedad estamos obligados no sólo a recordar, sino también a criticar ese pasado y a superarlo. (De la Cruz, 2011)

#RopaSucia
Como si de ropa sucia por lavar se tratara, las mujeres en distintos foros, comenzaron a contar sus experiencias de machismos cotidianos, incluso en ámbitos profesionales universitarios, académicos o culturales.

Esta denuncia a los "Micromachismos", empezaron a dejar entrever lo arraigado de las prácticas machistas en nuestro país, lo que posteriormente dio pie incluso a una instalación artística (Suárez y Cano, 2016). 

“Tres datos: de los 98 mexicanos que han ingresado a El Colegio Nacional, tres son mujeres; el Premio Xavier Villaurrutia, uno de los máximos galardones de la literatura en nuestro país, ha reconocido a 108 figuras de las cuales 26 han sido mujeres; instaurado en 1945, el Premio Nacional de Ciencias y Artes ha sido concedido a 31 mujeres, frente a 169 varones que lo han obtenido. El panorama que ofrecen estas cifras, más el conjunto de prácticas, prejuicios y manifestaciones machistas presentes en el medio cultural mexicano, motivaron a las poetas Maricela Guerrero, Paula Abramo y Xitlálitl Rodríguez a impulsar el proyecto #RopaSucia, una iniciativa en redes sociales que busca denunciar el sexismo en las instituciones culturales del país.”

La recopilación de testimonios fue cuantiosa: por semanas se utilizó el hashtag para recontar vejaciones, comentarios ácidos, anécdotas dolorosas y vergonzosas del comportamiento machista de hombres y mujeres. El ejercicio queda, como memoria, al buscar la etiqueta aún persiste la necesidad de narrar: que la suciedad no se quede arrinconada.

#MiPrimerAcoso

A principios de 2016 las activistas Catalina Ruiz-Navarro y Estefanía Vela promovieron una labor testimonial en redes invitando a las mujeres mexicanas a replicar una actividad que inició en Brasil, donde en 2015 las mujeres impulsaron la etiqueta #MiPrimerAsedio para crear conciencia sobre el acoso callejero y la violencia verbal que trascendía en violencia física.
La respuesta en las redes mexicanas fue abrumadora: la mayor parte de las respuestas relataban historias de violencia, estupro, pederastia y algunos casos muy graves que llevaban años o décadas en las sombras.
Solo podemos sentir respeto y tristeza por la cantidad de historias que han llegado y siguen llegando. Por supuesto, el exito del hashtag se debe a las miles (¿o millones?) de mujeres que tuvieron la fuerza y la valentía para contar sus historias, que a su vez inspiraron a otras para tener ese valor y no quedarse calladas. Para muchas, fue la oportunidad de desahogar lo que habían callado por años, y al leerlas, muchas empezaron a recordar y reconocer sus propias experiencias de acoso. Quizás lo más desgarrador fue leer las historias anónimas que nos llegaron por el correo interno de la página de Facebook de (e)stereotipas, pues en su mayoría hablan de abusadores que hacen parte de su familia y de cómo otras personas de su familia no les creyeron cuando intentaron denunciar. Sentimos infinito agradecimiento por la confianza que depositaron en nosotras, y sobre todo, respeto y admiración por cada mujer que se atreve a hablar. (Ruiz-Navarro, 2016)
Algunas mujeres incluso se animaron a abandonar el anonimato o contar con más detalles sus historias (Rocha, 2016), en crónicas que rebasaron por mucho las expectativas de las organizadoras y (Ruiz-Navarro, 2016) y visibilizaron la necesidad social de exigir justicia social y acciones concretas para combatir las violencias machistas.

Los diversos colectivos llamaron vía redes sociales a una fecha concreta para realizar una acción conjunta de manifestación: surgió así la convocatoria para la Primavera Violeta, una marcha gestada en las redes y en los colectivos feministas que buscaron llevar esta protesta, largamente anidada a espacios públicos, tomar la calle, visibilizar las voces para exigir justicia por años de impunidad y víctimas de distintas latitudes.

#24A
“Nos dijeron que debíamos tener miedo porque estamos solas, pero somos muchas solas que pueden estar unidas, somos fuerza y poder desarticulado a través del miedo y del odio que se nos enseñó debíamos sentir hacia las otras.”, escribió Cynthia Hijar una de las convocantes a la marcha, que se llevó a cabo el 24 de abril de 2016, en un evento que reunió a toda clase de colectivos que quizá se habían leído o no se conocían, pero que se puso cara y nombre ese día. 
Es cierto que en este país nos matan. Que la cosa es tan nada para las autoridades, que después de décadas de nombrarlo, se sigue pretendiendo que esto no sucede mientras diariamente son asesinadas niñas y mujeres en todo el país.
Que la violencia sexual permea a toda la sociedad, en cada una de sus modalidades desde la familiar hasta la comunitaria, y que es tan cotidiana e impune que los hijos acomplejados de los parásitos capitalistas pueden violar mujeres y niñas sin ser castigados.
Que el feminicidio ha sido tan promovido desde la narrativa obsoleta de que las mujeres somos objetos, que aún después de nombrarlo y denunciar todos los días nuestras condiciones, se siguen haciendo bromas sobre ello, o que incluso cualquier cantante prefabricado con recetas de macho sombrerudo puede usar el tema para hacerse publicidad de la manera más asquerosa y utilitaria con un video musical donde la masculinidad hegemónica, fácilmente quebrantable, busca revancha asesinando mujeres y sexualizando el acto.
Es cierto que todos los días recolectamos ejemplos de cómo la violencia estructural nos somete a sufrimiento y terror en la escuela, en el trabajo, en la calle, e incluso en nuestras relaciones de pareja. (Híjar, 2016)

El #24A, o Día de la marcha contra las violencias machistas, fue un éxito desde el punto de vista de la Convocatoria: cerca de 20 estados de la República realizaron sus propias marchas o tuvieron manifestantes en la ciudad de México con la finalidad de visibilizar la necesidad de atender la emergencia nacional de desapariciones, violaciones y feminicidios. (Ilizaliturri, Arturo. 2016).

#SiMeMatan
Tras darse a conocer el hallazgo del cadáver de una mujer en Ciudad Universitaria, ante la presión de los medios y la sociedad por saber más del caso, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México reveló, a pocas horas de conocerse la noticia, más datos sobre la víctima, explicando en varios twitts que la víctima era “alcohólica” y “mala estudiante”.

Esto provocó una oleada de críticas e impulsó la creación del Hashtag #SimeMatan en la que mujeres expresaban su molestia ante la constante de culpar a las víctimas de violencias machistas, justificando las agresiones por comportamientos, vestimentas, horarios de salida o incluso, las relaciones establecidas (o no) de las mujeres afectadas. 

Activismos más allá de las arrobas
Las activistas involucradas con “la idea radical de que las mujeres somos personas”, (como dijo alguna vez Ángela Davis), han llevado sus acciones de cronistas, talleristas, reporteras, artistas, perfomanceras a medios públicos y han reflejado su acontecer diario en bitácoras públicas que te permiten conocer más de cerca a las “feministas”, para quitarle el tufo a “mala palabra” a la declaración abierta de que uno considera que todos deberíamos tener las mismas libertades, obligaciones y derechos.

Mientras que algunos de los movimientos se desarrollan de manera abierta, expresamente respaldados por organizaciones como la UNAM o incluso la ONU, como el muy comentado y documentado HerForShe, que cuenta con voceros internacionales como la actriz Emma Watson; otros movimientos se mueven en la clandestinidad, como redes de apoyo a mujeres maltratadas o páginas que dan a conocer alternativas de interrupción del embarazo para mujeres con escasos recursos que requieren orientación y apoyo.

"A la caza de las feminazis"
Para muchas páginas del Internet sobre temas feministas el acoso es una constante. Los ataques van desde intentos de insultos constantes en foros y secciones de comentarios, hasta intentos de hackear las páginas o al menos hacerlas caer mediante ataques de denegación de servicio.

Ante nuestra creencia de que "otro mundo es posible" los ataques y se han recrudecido, llevando a muchas activistas a un panorama desolador: amenazas de golpes,  violación y muerte son recurrentes en foros donde las usuarias de redes sociales tocan temas relacionados con el feminismo.
Incluso existen páginas que dicen ir a la caza de las feminazis y han declarado auténticas “guerras” a páginas y activistas. Sobre la seriedad de estas amenazas se puede abrir debate, pero hay claridad en su persistencia.

Para muchos usuarios del Internet el feminismo es un tema incómodo y las decisiones personales que hay que tomar día a día en temas de identidad de género resultan un dilema constante.

También es frecuente ver debates sobre otros temas de la agenda feminista, como el uso del lenguaje incluyente o la necesidad o no de zonas designadas para mujeres en el transporte público: para muchas personas estos debates son innecesarios, ridículos y constante oportunidad para atacar al movimiento.

Para quien hace activismo parece necesario tener una lista de “preguntas y respuestas frecuentes” para cortar y pegar, ante los detractores que buscan siempre retar la paciencia de quien se adscribe como feminista.

¿Seguir siendo una diana móvil?

Aunque el panorama actual parece poco alentador, hay algunos indicios que nos permiten tener esperanza. El incremento del debate en sí, ya es una métrica que nos lleva a sentirnos más motivados a abanderar causas que pensamos justas. Entonces, ¿qué podemos esperar para el, aparentemente, lejano 2027?

Aquí algunas predicciones, basadas en el desarrollo de canales de comunicación y formas de organización y asociación social derivadas del uso de las plataformas sociales para realizar ciberactivismo en temas de género

Más interlocutores, más formatos

Cada vez surgen más y nuevas voces que tienen interés en tratar temas de género, incluso desde esta perspectiva pop, no necesariamente ligada a la academia. El trabajar las bases, desde personas para quien las acciones de las feministas podían parecer lejanas y acercarlas a tomar decisiones que no habían considerado o incluso salir de ciclos de violencia o relaciones dañinas.

Los vlogs y bitácoras de las feministas de México y el mundo han alcanzado más audiencias gracias a sistemas de transmisión en tiempo real, como Periscope o Youtube. El activismo toma caminos inesperados, canciones, talleres, e incluso cambia la manera en que las mujeres compran, en espacios como el Mercadito feminista contra la violencia económica, un grupo en el que se fomentan formas de comercio como el trueque o el “hazlo tú mismo; mientras se busca evitar formas de consumo como el “fast fashion”.

Mientras más resonancia alcanzan estos debates también hay más oportunidades para alcanzar a nuevas audiencias, que quizá no habían tenido un contacto con estos conceptos: las ideas relacionadas con la libre elección, la equidad laboral, el derecho a la salud, por ejemplo, podrán ser cabildeadas con mayor éxito, impulsando políticas públicas que favorezcan la salud y libre desarrollo de las mujeres.

Crece el contraste en el movimiento
Mientras el feminismo y sus variantes encontrarán detractores externos fortalecidos con el anonimato, dentro del propio movimiento la polémica y el debate también suele ganar protagonismos en foros, redes, grupos e incluso conversaciones privadas.

La mayor parte de los debates parten de confrontación de ideas de feminismos que disienten; por ejemplo, entre las que están a favor de la abolición de la prostitución o quienes están a favor de que la misma sea regulada; entre muchas otras posturas que parecen irresolubles, en cuanto a que tienen argumentos diametralmente opuestos, que no dan lugar a la reconciliación.

Sin embargo, la posibilidad de leer, conocer y contrastar estos argumentos tiene una gran riqueza en cuanto a la posibilidad de llevar a la palestra información, críticas y lecturas más profundas de los temas en debate. 

3.    Transversalidad, interseccionalidad, globalidad
Debido a que las voces y relatos de mujeres de todo el mundo pueden llegar a través del Internet, esta ventana al mundo permite conocer historias del “ser mujer” en diversas situaciones, contextos culturas. Bajo diversas limitantes económicas, sociales.

En particular en realidades latinoamericanas nos sentimos identificadas: con los relatos y las voces surgieron nuevas narrativas y más representaciones en distintos países, que narraron otras realidades latinoamericanas (Giaganti, 2016), lejanas geográficamente, pero cercanas en cuanto a vivencia.

La “sororidad”, esa palabra que alude al sentimiento de hermandad femenina, comenzó a germinar en foros, blogs y toda clase de espacios donde se hizo un llamado a terminar las guerras de mujeres vs. mujeres proclamadas como “lo más normal” en la cultura popular.  

4.    Lo personal es político.
Con la reciente muerte de la activista Kate Millet, surgieron múltiples críticas a las feministas que se reconocían como tal por “moda”, que poco o nada conocen de algunas de las pensadoras más significativas del feminismo (aún por definir la bibliografía mínima indispensable para poder decir que uno es feminista, sin que te mal mire alguien). 

Es de esperarse que esto continuar y se recrudecerá el análisis público de las figuras que se reconocen como feministas; por ejemplo, Tamara de Anda (Plaqueta), comunicadora que cobró relevancia reporteando lugares gastronómicos y turísticos; ha sido señalada por firmar sus artículos de temas de la agenda feminista tratados de manera ligera. Pero la propia Tamara da a conocer en su conocimiento de los temas feministas no es a profundidad, pues apenas se está formando una opinión sobre muchos temas. (De Anda, 2017)
Para bien o para mal, la vida personal de las activistas del movimiento seguirá en la mira.

De la fundación de Feministlán

La palabra Feministlán, usada de manera simbólica por internautas de blogs y foros, hace alusión a un territorio imaginario dentro del espacio digital donde los temas de la agenda feminista son prioritarios.

De cierta forma los límites de Feministlán se han ido extendiendo hacia zonas inexploradas, pero necesarias, creando tutoriales sobre el uso de la copa menstrual, direcciones para personas que necesitan interrumpir legalmente su embarazo o refugiarse de sus maridos golpeadores.

La existencia de Feministlán como lugar imaginario en donde el debate y el intercambio, solo es posible debido a la vinculación a través de canales digitales; el intercambio y, en muchos casos, la complicidad de las mujeres está basada en la constante convivencia de quienes están lejos, pero son cercanas en cuanto a su vivencia.

“Entre las cosas más bonitas que me ha dejado el internet está el saber que otras mujeres son mis hermanas”, expresaba una usuaria en Twitter, quien, tras terminar una relación conflictiva recibió 
muestras de aprecio y afecto de todo el mundo. ¿Es este lado humano y compasivo de las redes sociales la puerta de entrada para sociedades más justas y amorosas?

Vete a leer
Ante los mensajes, ataques o comentarios mal informados de los trolls, un argumento constante de parte de las feministas es “vete a leer”, como forma de remarcar que los estudios de género realmente requieren una argumentación y no están basados solo en la “experiencias” y “pareceres”, pues se trata de violencias sistémicas, que requieren mayor profundidad.
Es tarea de todos los interesados en el tema seguir leyendo, contrastar, pasar de los artículos de buzzfeed y las recolecciones de twitts a textos más serios: pero empezar por aquí es un primer paso que no debería ser desestimado.

Referencias:

De la Cruz, Nora. (2011). Mujeres a la cantina. 2 de septiembre, 2017, de La fábrica de mitos urbanos Sitio web: http://www.fabricademitos.com/mujeres-a-la-cantina

De Anda, Tamara. (2017). Feministas que no quieren a la gente trans. 9 de septiembre, 2017, de El Universal Sitio web: http://www.eluniversal.com.mx/tamara-de-anda/feministas-que-no-quieren-la-gente-trans  

Giaganti, Silvina. (21 de octubre, 2016). Vivas nos queremos. 2 de septiembre, 2017, de New York Times Sitio web: https://www.nytimes.com/es/tag/vivas-nos-queremos/?mcubz=0&mcubz=0
Híjar Juárez, Cynthia . (2016). La primavera será violeta el #24A. 9 de septiembre, 2017, de Cimac 


Ilizaliturri, Arturo . (2016). La primavera violeta del #24A. 9 de septiembre, 2017, de Distintas latitudes Sitio web: https://distintaslatitudes.net/la-primavera-violeta-del-24a

Parra Toledo, Alejandra (2005). Fem publicación feminista pionera en América Latina se convierte en revista virtual. 2 de septiembre, 2017, de La Jornada Sitio web: http://www.jornada.unam.mx/2005/10/03/informacion/86_fem.htm

Reina, Elena. (5 de mayo, 2017). Polémica en México tras culpar la Fiscalía a una joven de su propia muerte. 9 de septiembre, 2016, de El país Sitio web: https://elpais.com/internacional/2017/05/05/mexico/1493949825_841060.html

Ruiz-Navarro, Catalina. (2016). #MiPrimerAcoso: la historia detrás del Trending Topic. 9 de septiembre, 2017, de Vice Sitio web: https://www.vice.com/es_mx/article/bned78/miprimeracoso-la-historia-detras-del-trending-topic

Rocha, Fabiola. (2016). Mi primer acoso. 9 de septiembre, de Regeneración Sitio web: 

Suárez Gómez, Ainhoa y Cano, Jorge (2016). #RopaSucia: misoginia y machismo en el medio cultural. 2 de septiembre, 2017, de Horizontal Mx Sitio web: http://horizontal.mx/ropasucia-misoginia-y-machismo-en-el-medio-cultural

Darina Silverstone: cazadora de nubes

29 noviembre, 2017
Llegué a Guanajuato con el corazón roto, incrédula, desconfiada, triste.

La ciudad me recibió amorosa, me hizo guiños y me cantó canciones. Me perdí (poquito) de nuevo por sus calles y me dejé curar de espanto; hasta me reconcilié con ella y le dije que era una ciudad bonita. Le di las gracias. Más allá de toda historia pasada.

Tuve enfrentamientos con molinos de viento y disgresiones productos de pláticas noctámbulas, temores, finales. Apagué las luces que dejé encendidas.

Me di de topes con la soledad y con la enfermedad; recordé que hogar es una palabra que se construye, pero también que se inventa; nada es fijo, como tal, todo es cuento nuestro.

Ya estoy de vuelta. Iba a escribir mucho de esa aventura, pero al final no escribí tanto. Me la quedo en la piel y en los huesos; se me fue metiendo en la carne.

Ayer, un paso de terminar la aventura cervantina, acudí con el profeta de las hachas, quien acertado, como siempre, lanzó al centro de mi corazón de resina un poema.

Le pregunté, dudosa como siempre, si debería de confiar en regresar a la senda ya conocida o adentrarme por nuevos caminos.

Sacó un libro rojo de su librero y, a distancia, me tiró una frase de Nicanor Parra.

"Has recorrido toda la comarca 
Desenterrando cántaros de greda 
Y liberando pájaros cautivos 
Entre las ramas."

El poema es una dedicatoria a Violeta Parra, en la que dice que "los grises funcionarios" no pueden apreciar la fuerza creadora de Violeta, que además siempre anda preocupada por los otros.

Fui a Guanajuato a cazar nubes. Descubrí que, más que deshilarlas, me gusta perseguirlas. Escogí varias y ya empecé a seguirlas con los ojos, sobre el cielo azul.

Falta dar los primeros pasos: a ver a dónde me llevan.

D.

Ubicar al enemigo

02 junio, 2017
Cuando se habla de la necesidad del lenguaje "revolucionario", transformador, equilibrado; ese lenguaje que trastoca la realidad que habitamos, que construye los puentes hacia esa utopía que hemos acariciado en sueños, se habla mucho, pero por algún lado se tiene que ir empezando.

Y es que el escritor, el periodista, el cronista, el crítico, generalmente empiezan por esa hoja en blanco.

Los tres postulados de la poesía revolucionaria:

1. Ubicar al enemigo
2. Apuntar
3. Disparar

Pero he allí que muchos disparan sin ubicar al enemigo; también los hay quienes se la viven apuntand, en un ejercicio atroz de desgaste de energía. ¡Hay tantas luchas pendientes! ¡Tantas revoluciones en la tinta agitada!

Vamos, que no nos alcanza la vida, ni el parque.

Hoy me he detenido a pensar en que, en una sola vida, no alcanza para combatir muchos enemigos. Será por eso que en muchas teologías se nos da el poder de la resurrección, por aquello que dejemos pendiente; por aquellos enemigos que se movieron en la sombra, que no alcanzaron a ser detallados entre las penumbras selváticas de nuestros pensamientos, que veían con incomodidad como aquellos verbos se escurrían, aquellas miradas se nos colaban como dagas, aquellos titulares se nos clavaban como espinita en los dedos.

Eso sí: hay grandes heridas. Puñaladas traperas que no dejan lugar a la duda. Eso es tu enemigo y esa es tu pelea. Pero nos distraemos (frecuentemente) por este baile de sombras de incomodidades cotidianas.

La necesidad es siempre enfocarse. Dejar de jugar a las escondidas con ese enemigo y plantarle cara. A veces se enmascara en personas, pero no, casi nunca es solo una persona, casi siempre es una idea perniciosa, una cizaña que crece en el camino ese del que hablaba, rumbo a un mundo más habitable).

Hay días en que me siento más cerca de ubicar al enemigo. Lo escucho resoplar sobre mi hombro, como burlándose, como quien se ríe con sorna, confiado de que no será alcanzado nunca.

Pero tampoco quiero que me saque ventaja. Un día de estos notará que desde hace mucho le estoy apuntando.

D.

La claridad desde el puesto de tortas

01 junio, 2017
La realidad es que uno no puede prever en que momento vivirá una iluminación tan clara que deslumbrará toda la calle y volará los fusibles de las lámparas.

Así, mientras yo me comía una torta Tiburón en la esquina de conocida calle "más larga de Latinoamérica" tuve un momento de claridad sobre los últimos 5 meses; en el que la desintoxicación culminó comiendo un pedacito de milanesa con chipotle.

El impacto fue tal que hasta sentí un vaivén como si ese puestito de metal tuviera ruedas.

Además de percatarme que la pierna de mi torta solo hacía bulto y que disfrutaba más de la milanesa, aclaré que estaba en el lugar en el que quería estar.

También me percaté de que mis decisiones no habían sido aleatorias, ni mucho menos: el aprendizaje de cada momento fue el justo y en la justa medida de lo que necesitaba.

Tuve un momento de autodeterminación en el que pensé también: lo que quiera hacer a partir de ahora sigue siendo decisión mía. No hay camino predeterminado, ni obligatoriedad en las decisiones.

Solo decisiones y caminos.

Aprendizajes y momentos de claridad antes de seguir caminando.

Luego me tomé mi sangría muy despacito hasta que mis pies tocaron de nuevo la tierra.

D.

Escribiendo desde el No lugar

21 mayo, 2017
Ha sido un año de duelos.

He dejado atrás dos trabajos, personas en mi familia han sido diagnosticadas con cáncer. Me siento desamparada.

Tengo la sensación de que vivo en un estado de "es temporal", "es provisional", "es por un plazo"; sin saber si este plazo terminará para dejar ver un páramo desierto o algún resquicio de luz de un horizonte mejor.

En poco tiempo cualquier sentimiento relacionado con el estar en un piso firme desapareció.

El país, por otra parte, se ha visto estremecido por el resultado de acumular cadáveres en los armarios, en fosas clandestinas, el narcotráfico, la contaminación, la corrupción y el explícito cinismo a todos los niveles del gobierno.

Para quienes nos dedicamos a la comunicación, aún desde la barrera, el escalofrío de saber que las cosas que deben ser narradas no deben ser dichas, pues siempre habrá alguien apuntando desde atrás de un cañón que permanece cargado.

¿Nos queda entonces vivir en el miedo y la inopia?

Un insignificante acontecimiento familiar me ha dejado pensando en el No lugar desde el que escribo; la falta de pertenencia, de raíces, de una liga que me haga sentirme conectada a un sentido universa, a una causa mayor o a un deseo de supervivencia.

Quizá una de las características más detestables del narcisismo que prevalece en nuestros días es que nuestra más fuerte conexión es con nuestros propios deseos: al no satisfacerlos, el sentido de supervivencia es más débil.

Hacer por hacer. Solo pa`deshacer.

Hoy escribo desde el no lugar, en el primer día de un nuevo año. Tengo las manos suaves y quiero hundirlas en la tierra, porque no se puede echar raíz sin hacer un espacio primero.

D.


Una mirada a Profesiones

03 marzo, 2017
Febrero se me pasó muy rápido, pero también fue muy lento. Es de esas contradicciones existenciales que pasan cuando haces trámites.

Primero hice el trámite de la Visa (la verdad me fue muy bien: hice todos mis trámites sin problemas, me tocó un Consul muy amable y estuve fuera de la Embajada en menos de una hora) y en el mismo mes se me ocurrió hacer el trámite de mi cédula profesional.

Como ya he visto varios artículos hablando de la Visa, quisiera contarles mi experiencia en la oficina de Profesiones de la SEP.

Primero, debo contarles que yo terminé mis estudios de posgrado en 2015, pagué mi trámite de titulación y en septiembre me llamaron: ¡Mis papeles estaban listos!

Yo estaba muy feliz porque cuando hice mi titulación de maestría el trámite de la cédula profesional lo realizaba la Universidad, así que me entregaron título y cédula a un tiempo: ¡Felicidades, ya es usted profesionista acreditado en México!

Pero como suele suceder, las reglas cambian.

Ahora todos los profesionistas (salvo algunas contadas excepciones) deben tramitar su cédula ante la SEP una vez que tienen todos los documentos de la Universidad que los acreditan como profesionales.

Lo primero es conseguir la cita: debes realizar el pago de tu trámite antes de poder agendar una cita, pero como hubo una actualización en los precios respecto a los de 2016, algunos de mis compañeros de fila habían tenido que pagar la actualización del precio del trámite. (Cuando llegué el cuchicheo sobre si el pago que hicimos era el correcto era un poco abrumador).

Después, el obtener la cita es una cuestión meramente de buena fortuna, porque a demanda es muy alta: imaginen a los graduados de licenciaturas, carreras técnicas, y posgrados de todo el país acudiendo a una única oficina.

A través de un correo, la oficina de Profesiones me explicó que efectivamente, tienen una gran demanda en sus servicios.

Posteriormente está el detalle de los papeles que hay que llevar. Hay que aprender a familiarizarse con las palabras "original y copia" ya que durante el trámite las escucharás mucho.

Resulta que hay papeles que solo se requieren en original y otros que solo se requieren en copia; te piden que los organices de cierta forma para no tardar tanto al llegar a la ventanilla y también es preferible que sepas a que categoría perteneces, porque no es igual el listado de documentos de Licenciatura que de Posgrado, o si eres de la UNAM o de otras escuelas.

Al parecer el día es más significativo que la hora, al menos el día en que yo fui había gente que era de una hora antes y gente de una hora después; todos nos formamos en una fila en la que había una parte que alcanzaba asiento y otros que pasamos un rato parados.

Personal de las ventanillas salía de manera periódica a explicarle a los recién llegados el orden correcto de los documentos y a explicar dudas de manera personal. Muchas personas venían de otros estados y además de la confusión por la posible falta de algún papel estaba el miedo de que en la Universidad le hubieran puesto otro nombre a algún documento.

Unos sin dormir, otros con el pendiente de que les dieran rápidamente su cédula: todos tenían miedo de caer en la última ventanilla: "los Rechazados", trámites que por un motivo u otro eran aplazados y requerían aclaraciones.

En mi primera vuelta me tocó junto a un chico oaxaqueño; al revisar mis papeles vi que me hacía falta copia de un documento que solo llevaba en original, así que tuve que salir de las instalaciones y buscar una papelería (me cobraron 2 pesos por la copia de urgencia).

Regresé a la fila y me hice de una pandilla de renegados (digo, de una grupo de futuros profesionistas) con quienes platiqué de sus ciudades de origen, sus profesiones, el buen o mal carácter que parecían tener algunos de los encargados de las ventanillas, hasta que el turno esperado llegó: me llamaron a la ventanilla.

Todos los papeles en orden, muchas gracias, este es su papelito de seguimiento, ciau.

En la ventanilla estuve menos de cinco minutos.

Salí a la avenida Revolución (antes Profesiones estaba en Insurgentes, no se confunda, por favor) y encontré muchos taxistas tratando de "hacer su agosto" llevando a la gente a las terminales de autobuses.

Pero aquí nos tocó vivir. Con un peso menos en el corazón bajé hacia Insurgentes, en la espera de que el trámite fuera aprobado.

Y sí. Ya tengo número de cédula de maestría. Albricias, albricias. *Brinda con cerveza imaginaria y celebra haber terminado los trámites de febrero*

D.

Locuras de enero

31 enero, 2017
Tras arrancarle todas las hojitas al calendario de enero, recapacité en que el mes se fue muy rápido por mi dedicación a machacar las horas como quien se ensaña con un tallo de apio y lo deja reducido a un puñito de fibra verde, sin alma.

Así, cada día de este mes estuvo dedicada a mil cosas y al final llegaba a la cama exahusta y convencida de que el día siguiente sería igual.

Hoy, mientras borro y reagendo, mientras coloco papelitos en la bandeja de lo "terminado" y rayo mis propias letras, con un gesto de reapropiación del tiempo, veo que esta locura de agenda continuará todavía durante febrero.

Como no decido si colgarme de una lámpara o seguir escribiendo notas, he decidido venir al blog a hacer ejercicios dactilares. (¿Más?)

Me regalaron un mapita del valle de Silicón. Pero eso es otro cuento. Yo solo quería decir que es muy difícil ser la strong and independent woman que quiero ser. Ya luego me da por no querer ser nada, pero eso no tendría chiste. (Creo)

A veces tengo fantasías en que llevo a un niño al kinder y regreso a ver recetas de sopa de zanahoria con variaciones entre la sopa con jengibre y la sopa con una cucharadita de crema agria.

También pienso en el futuro prometedor de programadora o de literata, o de fotógrafa de plantitas que no concreto por ningún lado, porque esas cosas (oh, tristeza) cuentan como hobby en el panorama actual.

D.